Muchas personas creen que una dieta diseñada para perder peso puede ser apta para cualquier persona, pero nada más lejos de la realidad. Cada metabolismo es diferente, lo que significa que cada persona elimina mejor unos alimentos que otros. Por ejemplo, una persona puede tener dificultades para quemar las grasas pero facilidad para quemar los hidratos, por lo que no tendría sentido eliminar los hidratos de su dieta.
Para saber exactamente qué alimentos debemos potenciar o reducir en nuestra dieta contamos con el Estudio del Metabolismo en reposo. Esta prueba nos permite medir, a través de la respiración, si al respirar oxidamos mejor las grasas o los carbohidratos. Con esta información el especialista en nutrición puede elaborar un plan nutricional totalmente personalizado, con lo cual lograremos mejores resultados con una dieta en muchos casos menos restrictiva.
El objetivo del Estudio del Metabolismo en reposo no es únicamente perder peso sino también mejorar el nivel de salud, sin efectos secundarios al tratarse de un método totalmente fisiológico y sin farmacología.