Es el caso que presento a continuación sobre una paciente que fue operada a los 15 días de su nacimiento de una malformación congénita (estenosis esofágica y malformación intestinal) que le salvó la vida pero dejó secuelas cicatriciales importantes.

La paciente acudió hace poco a mi consulta para conocer las posibilidades que tenía de mejorar las secuelas estéticas cicatriciales que se habían producido durante su crecimiento.
La cirugía de reconstrucción abdominal que le propuse y le realicé fue una transposición del músculo recto anterior abdominal derecho y del músculo oblicuo mayor del mismo lado, donde fue necesario reposicionar correctamente los músculos abdominales y afrontarlos cuidadosamente para reconstruir la pared en la posición correcta y posteriormente reforzarla con plicatura. Extirpé el exceso de piel y tejido graso, y realicé sutura por planos.

Los resultados de la reconstrucción abdominal son al año de la cirugía donde no solo se ha recuperado el aspecto estético sino que también hay una importante recuperación funcional.

